Los héroes de mi barrio

 

Por Pedro Rivera

 

Son las 3 de la madrugada en Popayán, una pequeña ciudad al sur de Colombia, de repente, las alarmas de la calle interrumpen el sueño de un barrio de la ciudad llamado Palacé, pero no es una sorpresa para los vecinos, ellos saben lo que está pasando: Constructores ilegales están tratando de instalar equipos de telecomunicaciones de alta potencia escondidos por el velo de la noche en un barrio habitado por familias con niños y personas mayores.

Blockchain al rescate de las selvas

Erik Vollstädt

 

Hoy en día la mayor parte de las reservas naturales (y demás territorios conocidos por su amplia biodiversidad) del mundo no se encuentran en manos de empresas privadas, ya que los gobiernos consideran a estas reservas como una propiedad preciosa digna de ser protegida adecuadamente de acuerdo a las normas regulativas internacionales. El resultado de esto puede citarse como “la tragedia de los comunes” – en lugar de tener a la población (o para todos los efectos, un delegado) controlando el espacio público, nadie lo hace- ya que nadie está realmente interesado en la preservación de éstas debido a que todos esperan que alguien más realice el trabajo. Es más, la falta de incentivo impide que los delegados gubernamentales realicen un buen trabajo, ya que su salario no depende de la de demanda de sus clientes o la competencia del mercado, sino de cuantos puntos a favor logran para con sus supervisores y allegados.

Yasuní: La conquista del Estado sobre las naciones amazónicas

Fabricio Terán, 19/08/2013

En días recientes, luego de la decisión del gobierno ecuatoriano de cancelar la Iniciativa Yasuní ITT [1] he visto surgir varias opiniones en redes sociales. Algunas me sorprenden ligeramente por su divergencia frente las coyunturas usuales, por ejemplo anticapitalistas a favor de la extracción, aliados del gobierno a favor de conservacionismo, opositores conservadores contra la extracción petrolera, liberales a favor de la industria petrolera estatal en la Amazonía. Es interesante la facilidad con que se cambian los argumentos según cómo se muevan las opiniones de los líderes políticos, porque un día antes de la cancelación de la iniciativa es posible que esas opiniones fueran diferentes. También he notado que el debate se mueve en la esfera filosófica del industrialismo versus el conservacionismo, como falso dilema de los marcos teóricos desde los cuales argumentar.

Explicaré por qué el tema del Yasuní ITT (la zona, no la iniciativa estatal) para cualquier defensor de una sociedad de mercado no se trata en origen de un dilema entre industrialismo y conservacionismo, y por qué a pesar de que propugnar una sociedad de mercado se asocia con facilidad a una sociedad industrial, en este caso puntual la alternativa idónea es defender una postura que guarda algún parecido al conservacionismo, al menos de forma parcial, pero sin relación alguna con el argumento de la biodiversidad. Y sin ninguna apología a proyectos inviables de “economía ecológica” como pedir dinero a otros Estados “por no hacer algo”. [2]