De estados-naciones a naciones sin estados

 

Autor: Philip Saunders. Traductor: Miguel Rivera

 

Estamos viviendo en una época de ruptura. ¿Qué tan profundo es el agujero del conejo?

 

Estamos presenciando un cambio en la forma de organizar la civilización de monopolios de la fuerza y la violencia en el espacio territorial hacia un mundo de redes civiles sin separaciones limítrofes. O, en palabras de Tom W. Bell, “un movimiento de los estados-nación a las naciones sin estado“, que extienden la dinámica de las redes sociales a actividades tradicionalmente monopolizados por el gobierno. Monedas digitales como bitcoin ya están desafiando el monopolio del Estado en la provisión de moneda, y es inevitable que la tecnología peer-to-peer y contratos inteligentes comenzarán a desafiar el monopolio de la ley y de resolución de conflictos.

Los héroes de mi barrio

 

Por Pedro Rivera

 

Son las 3 de la madrugada en Popayán, una pequeña ciudad al sur de Colombia, de repente, las alarmas de la calle interrumpen el sueño de un barrio de la ciudad llamado Palacé, pero no es una sorpresa para los vecinos, ellos saben lo que está pasando: Constructores ilegales están tratando de instalar equipos de telecomunicaciones de alta potencia escondidos por el velo de la noche en un barrio habitado por familias con niños y personas mayores.

Paz y prosperidad para todos?

Autor: Erik Vollstädt

Traducido por: Juan Alonso León -Abarca y Gabriela Quintanal

 

He explicado en varios de mis artículos que las sociedades voluntarias y paralelas que surgen por medio de las herramientas de autogobierno que provee Bitnation (las DApps) y sus servicios de ley y seguridad, verán un aumento significante en los salarios por persona y el poder adquisitivo individual. El siguiente sirve como escenario del desarrollo de tales sociedades voluntarias de mercado libre.

Devolvamos justicia a las cortes

Erik Vollstädt

 

Como saber si los fallos en las cortes son justos o no? Existe una forma objetiva de hacer juicios morales? Ciertamente el autor no se encuentra en una posición absoluta en la cual se pueda establecer a ciencia cierta si la moral puede ser definida objetivamente o no, pero se concuerda pertinente hablar del hecho que las personas perciben el juicio de un acuerdo mutuo arbitrado de mayor valor que el veredicto final de un proveedor monopolista de la ley (en otras palabras, el estado)